En alguna ocasión he deseado volver a entrar en la barriga de mi madre y, desde allí, escuchar el sonido de su corazón. Es entonces cuando me doy cuenta de que lo que me gustaría de verdad es estar allí, en su barriga, pero con mis hermanas. O tal vez sería mucho más divertido estar todas juntas: mi madre y mis hermanas. Pero claro, en ese caso deberíamos estar en la barriga de mi abuela. Pero mi abuela ya se ha muerto y además no cabríamos todos porque mi hermana está embarazada y hasta que no sepamos si es niño o niña no podremos dejarla entrar.
Clara García
