Un piso vacío con las paredes mohosas y las maderas carcomidas. Humedades y rotos. Silencio solitario y triste, suelos crujientes y goteras. Habitaciones deshabitadas. Insectos y roedores. Cuadros torcidos, muebles desarmados y periódicos por los suelos. Puertas que no se cierran y ventanas que no se abren. Cristales traslúcidos, telas de araña y suelos rotos. Aire sucio, luz tímida y polvo omnipresente. Escalones peligrosos, buhardilla sombría, trastos olvidados y baúles sin recuerdos. Fotos de extraños, caras pálidas y rostros infelices.
FUENTE: www.carloscapote.com/cuentos/lasoledadnotieneverbos#more-20

